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Nuevas inversiones internacionales arriban al Valle del Javari


En medio de las críticas por la explotación de la selva una alianza de cuatro países anuncia un nuevo proyecto energético en la Selva del Amazonas.

Las protestas contra la explotación de la zona conocida como el “pulmón del mundo” no parecen afectar a los gobiernos de Brasil, Colombia, China y Francia, que parecen tener en vistas la construcción de un nuevo megaproyecto energético en la Selva del Amazonas. Según informan diversas fuentes al EXXTRAOFICIAL, se trataría de una represa hidroeléctrica situada en uno de los principales afluentes del Río Amazonas, aunque aún se desconoce su ubicación específica.

Las declaraciones de Jia Li Xiaoping (CEO de State Grid Corporation of China, una de las empresas accionistas en el proyecto) intentan atraer calma, sosteniendo que la obra no implicaría mayores daños al medio ambiente y que además de solventar el déficit energético de la zona colaboraría en el establecimiento de nuevas rutas comerciales entre los países implicados (Brasil y Colombia).

El proyecto llegaría para solventar la deuda en materia eléctrica que poseen actualmente los dos Estados sudamericanos, de la mano de capitales chinos y franceses (State Grid Corporation of China y Areva S.A. respectivamente) que se perfilan como los principales incursores en la región, sumando éste a su larga lista de proyectos para el cono sur. El gobierno de Brasil no ha tardado en aprobar el proyecto, mientras que aún no se tiene información sobre los socios transfronterizos de Colombia, pero todo parece indicar que la empresa nacional Termotasajero S.A. será la que lleve el proyecto por su parte.

Diversas facciones opositoras a la construcción en la región amazónica no tardaron en iniciar su reclamo en contra del proyecto “Grande Fluxo”, cuyo nombre se debe al gran caudal que posee el Río Amazonas, denunciando que las consecuencias de su funcionamiento imposibilitarían la vida de las comunidades nativas que habitan en la zona.

Las protestas surgen en un contexto de tensión entre las parcialidades y aún no hay reacciones oficiales en torno a la postura de los pueblos originarios, pero los gobiernos no parecerían estar interesados en dejar de lado uno de los proyectos más ambiciosos en materia energética en las últimas décadas