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Ex espía israelí vuelve a sorprender a las Naciones Unidas: la eterna luchadora contra el terrorismo internacional


Más allá de los conflictos que han tenido las Naciones Unidas en los últimos dos años a raíz de la aparición del grupo internacional terrorista Oráculo, hay que decir que tiene algo de lo que aliviarse.
Alea Jassa, quien supo ser una de las mejores espías del Mossad (Servicio de Inteligencia de Israel), dejó su antigua agencia hace 2 años para ayudar, desde la clandestinidad, a luchar contra el principal enemigo de la ONU y de la paz internacional, el grupo de inteligencia internacional terrorista más poderoso del mundo.
Esta vez envió a las Naciones Unidas nueva información que indica que, más allá de los logros alcanzados los últimos dos añios gracias al accionar de los diplomáticos de la ONU, aún queda un remanente del grupo Oráculo, liderado por dos socios, que buscan resurgir con un último y fatal golpe. Para eso, según Jassa, buscan ganar “poderosos” aliados, sin dar mayor detalles de eso.
La ex agente contó a través de un video, que estaba persiguiendo a uno de los líderes de Oráculo, el ruso Ivanov Chevchenko, en la frontera de Mongolia y China. Su objetivo era eliminarlo sin antes descubrir el paradero del otro líder, Abdel Amín, de Arabia Saudita.
Aparentemente, logró eliminar a Chevchenko y partió a la búsqueda de Amín, en algún lugar del Mar Mediterráneo.
Si bien Jassa ya ha demostrado su eficacia en la lucha contra Oráculo, muchos analistas se preguntan si esta vez logrará terminar de una vez por todas con el grupo, antes de que estas poderosas “alianzas” que el Oráculo busca se concreten.
Una vez más, en dos días comienzan unas nuevas sesiones de las Naciones Unidas en la ciudad de Mar del Plata, y nos volvemos a preguntar si la diplomacia de las Naciones Unidas y el accionar de una muy entrenada agente de inteligencia volverán a alcanzar.
De cualquier manera, el grupo Oráculo no parece haber perdido la habilidad de sorprender y la ONU tendrá que pensar sus acciones dos veces para no hacer, en su lucha contra el grupo, justo lo que Oráculo quiere.