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URGENTE: Nuevo transgénico, nueva crisis


Lunes 21/10/2019 | FAO

En el día de la fecha, ha llegado a conocimiento del EXXTRAOFICIAL que la organización criminal conocida como “Oráculo” logró infiltrarse en el Centro de Satélites de la Unión Europea en Madrid, logrando acceder al control de los satélites de telecomunicaciones del Proyecto MUSIS. Teniendo acceso a la base de datos de dicho organismo, Oráculo ha divulgado información acerca de un Anteproyecto presentado en el Parlamento Europeo impulsado por el grupo parlamentario “Renovar Europa”, que se tratará el próximo mes. 

El Proyecto surgió a raíz de investigaciones secretas realizadas a finales del 2017 en un laboratorio de origen francés ubicado en Singapur, que dieron como resultado el desarrollo de un nuevo tipo de transgénico denominado “GAIA-113” que aumenta al doble la resistencia de los cultivos al frío, las inundaciones y las sequías, además de elevar el rendimiento de la producción de granos llevándolo de 2000 a más de 3500 toneladas por hectárea. 

En 2018, el Comisario Europeo de Salud y Seguridad Alimentaria y con el aval de la mayoría de los gobiernos de la Unión, firmó en secreto un acuerdo para la utilización del “GAIA-113” a modo de prueba piloto con los gobiernos de Nigeria, Kenia, Haití, Bolivia, Etiopía, Sudán, Sudán del Sur, Camerún, Uganda y Ruanda. La prueba se materializó a través de su aplicación en suplementos nutritivos para las poblaciones donde la inseguridad alimentaria es más aguda y a través de un plan de irrigación para habilitar más de 400.000 hectáreas a la producción agrícola. 

Además del Anteproyecto, Oráculo publicó el resultado de estas pruebas, redactado y presentado a los eurodiputados a comienzos de 2019 por los científicos que desarrollaron los productos. Los datos surgidos de este informe revelan que el efecto del transgénico fue exitoso y la productividad del mismo en las regiones más desérticas de África se equipara a la de cualquier campo en el centro de Francia o España. No obstante, se tomó nota de que un 25% de los consumidores habrían desarrollado efectos secundarios luego de ingerir los productos distribuidos (sarpullidos, vómitos, diarrea, dificultades en la actividad pulmonar y circulatoria, etc.), siendo esta última información ocultada por parte de los gobiernos de los países donde se realizaron las pruebas. 

La mayoría de los gobiernos de la Unión Europea se ha manifestado a favor del proyecto que busca que se institucionalice el uso del “GAIA-113”, al solamente los gobiernos de España y Portugal se manifestaron en contra. Ante esto, Inés Arrimadas, dirigente de la oposición española, arremetió contra el Presidente Pedro Sánchez denunciando su “falta de compromiso con la lucha contra inseguridad alimentaria a nivel global, ya que estas innovaciones hacen los cultivos menos costosos, más rentables y menos dañinos con el medio ambiente” y le exige a sus eurodiputados que apoyen el proyecto. Los otros grandes productores de alimentos a partir de semillas transgénicas a nivel global tales como China, Rusia, Argentina, Brasil y Estados Unidos, esperan con ansias poder utilizar las nuevas semillas en sus cultivos. Los países de África, Centroamérica, Asia central y Oceanía fueron los territorios donde este transgénico fue utilizado por primera vez y al ser varios los países de estos continentes que son receptores de ayuda humanitaria europea, se han alarmado por las consecuencias que una incorporación del mismo a mayor escala pueda generar en su población. 

A raíz del informe de Oráculo, pequeños y medianos productores agrícolas, organizaciones internacionales de defensa de los consumidores, ayuda humanitaria y ambientalistas, han bloqueado un gran número de autopistas y caminos y salido a protestar en las capitales europeas, ciudades de África, Centroamérica y La India, para solicitar que el “GAIA-113” no se aplique en los cultivos en Europa ni en los países que reciben ayuda humanitaria por parte de la Unión Europea, no solo por el costo que representa para los pequeños productores acceder al mismo, sino también por las posibles consecuencias que traería a la salud de quienes lo consuman. En estos momentos se encuentra sesionando la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, por lo que los gobiernos de los países involucrados esperan una definición política clara por parte de la misma para evitar un mayor aumento de la conflictividad social que la revelación de esta información ha generado.